14.6.12

Lía (II)

Nos frotamos las manos y mezclamos nuestra sangre, por que era algo prohibido y peligroso. Las estrellas se arremolinaban en el cielo y los petardos empezaron a retumbar. La luna fue testigo de cómo caían gotas de sangre, semillas descuidadas que chisporroteaban en la nieve...

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