4.5.13
118. El principio del fin.
Y llegó.
Apareció ante mí el día que quería evitar, y todo gracias a él. Bueno, vale, en verdad fue mi culpa contarle a mi hermano lo de la autolesión y todo, pero he estado tres meses limpia y el lo sabía.
Pero no se fía y sutilmente se lo ha contado por teléfono a mi madre. No se lo dijo directamente, solo le dio "pistas" ¿Su excusa? "Como no estoy ahí para comprobarlo algo tenía que hacer"
No me jodas.
Bueno, en resumen, estuve casi dos horas hablando con mi madre, que en su inexperto diagnóstico ha clasificado lo mio como ansiedad. Pf. Vale, hablar con mi madre no ha sido tan malo, pero no quiero hacerlo con mi padre. Me aterra.
No quiero, joder. No quiero.
Después de esto vendrá el pedir leer todo el blog, vigilarme un poco más y probablemente *redoble de tambor* sesiones con el psicólogo. Lo veo innecesario. Yo ya estoy bien, ni siquiera tengo cuchillas con las que cortarme. Estoy bien. Pero al parecer son ellos los que tiene que convencerse de ello.
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