
Me lo propuse pero no lo conseguí.
Odio tener que mentirles, pero prefiero sus sonrisas a sus miradas desilusionadas.
Lo hice otra vez, pero es que eran 25 días e iba a reventar. Las noches han sido lo peor.
Comidas de cabeza hasta quedarme dormida, para tener sueños extraños que podríamos denominar pesadillas.
Y lo he intentado, para que engañarnos. Han sido días malos. Duros.
Lo siento, ¿vale? Pero es que no lo entendéis, está todo en mi cabeza. Nadie me puede ayudar, excepto yo misma, y no me quiero lo suficiente como para salvarme.
Empiezo a estar cansada, pero esta vez no es del mundo.
Esta vez no es de cortarme.
Estoy cansada de mi misma.
Y tengo miedo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario