
Un año que de una manera u otra me ha cambiado como persona. He terminado el año rodeada de gente que me quiere, no de falsos amigos, o al menos eso creo yo.
He de decir que llevo dos semanas sin cortarme, lo que me hace empezar el año de manera orgullosa y con bastante optimismo, porque estoy prácticamente segura de que al fin, después de medio año, voy a terminar con ello.
El 31 como siempre trasnoché, lo que no me imaginaba es que iba a terminar metida esa cama, con esa persona en concreto y con mis hermanos al lado. Me he decepcionado un poco, pero en parte tuvo su gracia.
Bueno, pues eso. Un año más que he sobrevivido y dispuesta a enfrentarme a este año que acaba de empezar (de momento).
No hay comentarios:
Publicar un comentario