
Podría prometer que voy a mejorar, pero serían promesas en vano. Cada día se hace más duro.
Cada día siento como todo el mal, preocupaciones, tristeza, todo lo malo se va acumulando dentro de mi, en una pequeña cajita dentro de mi cabeza, pero esa cajita parece no se sufuciente, porque siento que poco a poco van saliendo de ella.
Son demasiadas cosas, una familia prácticamente ausente, mi padre y mi hermano que se han ido durante un mes, los ataques de ansiedad de mi madre, las constantes pullas de mi hermano, recordándome constantemente lo vaga y odiosa que soy. Puede conmigo.
TODAS LAS JODIDAS BROMAS QUE HAGO ACERCA DE TODO SON PARA NO MOSTRAR COMO ME VENGO ABAJO.
Puede que parezca eso, que nada me importa y el decirlo constantemente, que todo va bien, que no me afecta, es más que nada autoconvencimiento. Un mes y medio es poco y siento que lentamente salen, que ocupan toda mi puta cabeza y se hacen conmigo, que empiezan a tomar el control.
Ataques de pánico, pequeñas crisis de ansiedad. Mi día a día es una constante crisis existencial de la que parece que nunca saldré.
No hay comentarios:
Publicar un comentario